La vuelta a la tortilla

Roma. Pleno julio. Año 178 después de Cristo. Un calor que te torras. Menos mal que en las catacumbas, aunque perseguido y jodido, se estaba fresquito. Qué tal, Nicolás, cómo andamos. Pues el puesto de gallinas para los sacrificios cada vez me da más trabajo, la verdad es que en fiestas los sestercios me suponen una buena cifra. No hay mal que por bien no venga. Eso le digo a mi mujer. Mira, Nicolás, lo que me ha llegado en correo clandestino. Vaya, vaya. La verdad es que el Irineo le pone cojones al asunto. Aún estando el chocho para los pocos farolillos para los que está y éste arremetiendo contra todo Cristo. Con perdón. Hombre, Cornelio, vamos a ver; es que si queremos que esto sea algo serio aquí habrá que poner un poco de orden ¿o no?
Ya, pero se supone que la gente es libre de opinar, rezar, leer, alabar e interpretar las Escrituras como cada uno crea conveniente. Ya sé que Felipe no escribe con ambición de convertirse en best-seller, o que Tomás huele un poco a recalentado, pero entiendo que la idea de un Cristo en plan cotidiano, despojado de sus milagro sea entrañable, y que a la gente le parezca un modelo a seguir, no porque convierta el agua en vino, o porque devuelva la vista a los ciegos, sino por su ética en la vida y esas cosas, me parece lógico. ¿Y los gnósticos? Fíjate el papel que le dan a Judas, Nicolás. Toda la vida creyendo que es el hijoputa que entregó a Cristo Jesús, y resulta que él mismo cuenta como el Mesías lo eligió entre todos los discípulos, que eran unos cenutrios, por ser el único que realmente entendía el alcance de su mensaje. Y lo eligió para entregar su cuerpo… Entregar su cuerpo y liberar así su alma y ponerse en contacto con la divinidad suprema. ¿No me digas que no es una vuelta de tortilla y una lectura cojonuda…?
Joder, Cornelio, macho. Dos años aquí limpiando tumbas y dedicado en cuerpo y alma al cuidado de la herencia del Señor, del Mesías, y toda la pesca y me vienes con esas. ¡¡Es que no te has enterado de nada!! Mira, Cornelio, los que estamos en esto tenemos nuestras ideas y nuestros planes. Qué quieres. ¿Ser un desgraciao toda la puta vida y no llegar a nada? Bien; entonces ole tu tolerancia, tu libertad de escuela cristiana, tu libertad de culto y toda la hostia, con perdón. Las creencias cristianas serán el coño de la Bernarda y mientras los romanos nos joderán bien jodidos. Nos freirán como a las gambas a la gabardina y nos echarán a los leones para santificar sus fiestas, mientras todo por lo que tantos han muerto y luchado se desvanecerá entre la niebla de la historia y el planeta (que a día de hoy todavía es plano, palabradediós) será un todo reverencial hacia las divinidades paganas.
Y si queremos sobrevivir tenemos que hacer piña, y para hacer piña hay que hacer buen márquetin (son palabras muy avanzadas, Cornelio, pero yo me entiendo); esto es: ir a lo que vende, osase los milagros, que acojonan y la gente alucina cuando se les cuentan, y las frases que a uno le hacen quedarse atontao pensando un fin de semana entero qué habrá dicho el cura con estas cosas. Me explico. Tú dices cosas del tipo yo soy el que soy, la trinidad son tres, pero son uno sólo y los dejas blancos. Y en el shock tú pasas el cepillo y todos apencando. Asín es la cosa.
Yo soy un tipo ambicioso. Lo reconozco, Cornelio. Pero yo no me imagino un mundo con los inciensos de los budistas, con las procesiones de los de Zeus, de los del otro y los de Maroto el de la moto. Y los moros dales quinientos años pa que se inventen otra gaita. Y cuidao que como la cojan con algo los moros…¿a ver quién se lo saca de la cabeza? Dalos por perdíos. Yo lo he hablado con los jefes. Mira. Toda esa orilla del rio pallá, una buena catedral para enterrar los restos de San Pedro. Grande ¿eh?, sin reparar en gastos. Con un poco de suerte apañamos la mampostería del coliseo para hacer los tabiques. Y esto de andar perseguidos va a pasar a la historia. En cuanto convezcamos a gobernador de toda Roma de que somos la religión verdadera a tomar polculo los gays, los polígamos, los politeístas (en fin, todo lo que empiece por homo o por poli a degüello). Y de creencias, pues hemos pensado en cosas muy sencillas: la Trinidad son tres pero es uno (esto es lo más complicado, junto con los milagros, pero en esto no hay que pensar porque se da por hecho; si preguntan, siempre está la mítica respuesta de “padres tiene la Santa Iglesia que responderán a esas preguntas”), la Tierra es plana (paqué andarse complicando; ¿tú ves que sea redonda?)… y la mejor de todas: el Papa es infalible, con el consiguiente ahorro de trabajo y problemas que esto supone como comprenderás. Y al que se le ocurra chistar a la hoguera. Con perdón. Pero es que no hay otro remedio.
¿Y cómo vamos a organizar todo esto? Pues con una organización bien organizada. Lo primero es dirigir los ritos con un patrón concreto. Habrá que seleccionar los escritos para leer en estas ocasiones, porque ahora hay un mejunje que no te quiero ni contar. Los que más proyección de futuro tienen son los evangelios de Matheus, Marcus, Luke and John. Sí, los nombres van en inglés, es por la proyección internacional. Ahora mismo son los más vendidos, porque son los que le dan más vidilla al asunto: que si los milagros, Herodes, Judas de malo (digas lo que digas el dramatismo que le da ésto es la leche). En fin, hits. Y claro, para orientar a los seguidores el culto lo dirigen los sacerdotes, que a su vez son orientados por los obispos, éstos por cardenales, éstos por arzobispos y éstos por el Papa. En fin, una organización como Dios manda. Y los buenos puestos al buen vivir. ¿El dinero de donde sale? Está todo pensado; el beneplácito del emperador, los privilegios que nos evitarán pagar impuestos, las transferencias directas de las arcas de estado… la economía no será problema; una vez alcanzado cierto estatus las opciones son infinitas: inversiones en inmobiliarias, bancos, empresas de armamento, tráfico de influencias…Bueno, no hay que adelantar acontecimientos, ¡todo se andará! Si es que está todo pensado. Y los gnósticos que pretenden inculcar que la fe no precisa de intermediarios con Dios...¿pero dónde dejaría nuestros planes toda esa patraña? ¡A tomar polculo los gnósticos!

Galván dijo
Transcripción del pensamiento de Cornelio:
"¿El tres en uno no era eso que se le echa a las puertas? Y ahora me viene este con la Trinidad... Mejor me callo y le sigo el juego. Qué más da que no me entere de ná. Total, llevo años igual..."
12 Junio 2006 | 05:57 AM