el espía
Me cuentan que saltó el muro
del conjuro de Madrid
para cambiar las meninas
por las chinas de Pekín.
Descarrilando los trenes
que se paran en los burdeles
que dan prestigio a TongHua,
donde un polvo vale un euro
con cualquier china cudeiro;
tres yuanes la libertad.
Sin perder la tranquilidad
(Corea a tiro de piedra)
en los putis de la ciudad
se trinca siete cua-cuás
con ese faire y esa percha
de espía profesional.


Tío Sam. dijo
Eres grande, Jose... Eres grande.
Con cien cañones por banda... Espero que nuestro hombre en China haya recibido el mensaje (inteligentemente encriptado bajo ese supuesto poema) - STOP. Por las informaciones que me llegan, sé de buena tinta (china... no podía ser menos) que ya ha tomado contacto con el hampa local - STOP. Desde el primer día teníamos informes de todos los lupanares de la zona - STOP. He de reconocer que está bien entrenado, es un "bata verde"... no hay duda - STOP. Esperamos noticias - STOP. Los anteriores versos se autodestruirán en cinco segundos - STOP.
10 Marzo 2007 | 05:22 PM